Seguimos esperando

El Cartagena empató en su partido de la tarde del domingo contra un Almería B que demostró por qué está arriba en una categoría tan complicada como la segunda B, con gente muy joven pero con mucha calidad y ganas de jugar al fútbol, casi lo contrario que el Cartagena, que volvió a ofrecer a su afición un partido mediocre.

Una afición que sigue esperando, catorce jornadas después, siete partidos en casa después, paciente (de momento) ver algo de fútbol en el estadio Cartagonova. Un poquito, no pedimos espectáculo, que ya sabemos que estamos en segunda B, pero no estaría de más ver un buen partido de nuestro Efesé…por lo menos uno. O al menos una parte de uno. O ver un equipo armado. Algo.

Porque de lo jugado en el estadio de la Rambla, de momento, el aficionado del Cartagena poco ha visto el aficionado cartagenero que le pueda hacer pensar que su equipo este año puede ser serio aspirante a quedar primero de grupo y tener opciones de ascender. Tal vez algo de emoción en el debut ante el Albacete, que no buen juego, ganado in extremis gracias a un fallo de la defensa manchega. Después, faena de aliño contra el Lucena, tostón ante el Loja resuelto al final con un gol de suerte de Florián, un empate a nada ante el San Roque, la derrota ante el Arroyo, de nuevo un aburridísimo partido ganando al Melilla, y el afortunado empate de ayer. Son siete partidos de los que se han ganado cuatro, dos prácticamente en el descuento, empatado otros dos y perdido uno. Al final, no son número que reflejen una gran fortaleza en casa, pero es que nunca hemos jugado como un equipo armado, sino más bien a arreones y a golpes de calidad arriba.

A falta de juego y de ver un equipo sólido y seguro (algo que debería a ser un equipo aspirante al ascenso) Pato nos ha tenido entretenidos con sus bailes en la portería, cargándose a Víctor para colocar a un Juanma que trasmite una alarmante inseguridad en todo lo que hace (a veces creo que no sabe ni cómo va el partido, ni el tiempo que queda), borrando de la plantilla a Perona (ojo a la sorpresa que puede traer el mercado de invierno…que uno tiene que salir), insistiendo en echar a los leones a aun Marcos que no está para jugar, y su empeño en meter a Akinsola en este equipo a cualquier precio. Nos entretuvo un tiempo jugando al escondite con Riau – Tonino – Riau – Tonino… ahora está con el baile de los centrales…

Tanto es su afán por entretenernos, que no le queda tiempo para responder desde el banquillo cuando el equipo no crea ni llega, de hacer un cambio que revolucione el partido, en por lo menos formar un bloque sólido. Seguimos esperando, suponemos que está en ello, que durante estas catorce jornadas, ha estado trabajando en ello.

Pato se entretiene con sus cosas. Nosotros,  a falta ver algo de fútbol, pues nos entretendremos mientras esperamos, imaginando a Víctor defendiendo como lo hizo de bien la portería del Cartagena, en ver a Segura en el mediocentro a Segura con Mariano dándole continuidad al gran trabajo que estaba haciendo hasta ahora en ese puesto, en ver a Perona jugar y marcar goles como lo estaba haciendo, en no llevarnos sorpresas inesperadas cada vez que suene la alineación por megafonía…en ver un buen partido del efesé.

Mientras Pato sigue a lo suyo, nosotros seguimos esperando, pacientes, aburridos.

¿Acabaremos “aburridos de esperar“?

Anuncios

Legionarios, ¡rehaced la línea!

Primus Pilus

En el ejército romano, las legiones estaban divididas según  la experiencia de los legionarios en tres grupos de combate: Los hastati eran los más jóvenes y menos experimentados y formaban la línea delantera. Iban armados con dos pila de distintos pesos, según su alcance e impacto. En el cuerpo a cuerpo, empleaban la espada. La siguiente línea la formaban los príncipes más experimentados, y se trataba de hombres con edades rondando los 30 años, componían la segunda línea de la legión e iban armados al igual que los primeros, pero con mayor protección. Los  triari eran los soldados veteranos y formaban la tercera línea, auténticos profesionales de la guerra con gran capacidad y experiencia  que sólo entraban en combate en situaciones extremas. A diferencia de los príncipes, en lugar de los pila manejaban una lanza larga, formando una sólida falange erizada de puntas de lanza que contuviera al enemigo.

Al entrar en combate, la legión presentaba una línea sólida frente al enemigo, con los legionarios hombro con hombro formando una línea sin fisuras, una formación idónea para el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Cuando el enemigo se aproximaba, los hastati cargaban. Si estuvieran perdiendo terreno, la centuria siguiente tomaba su posición rehaciendo la línea de batalla y ajustando los huecos. Esta tarde en el partido contra el Arroyo, el F.C. Cartagena debe rehacer la línea y volver a cargar con la misma fuerza que al principio de la batalla, de la temporada. Línea diezmada en los tres últimos partidos por bajas (Raimondi, Cañadas, Navarro…), sanciones (Florián, Víctor…) expulsiones (Juanma, Víctor….). Esta tarde vuelven lesionados y sancionados y Pato debe dar la orden de recomponer el frente, realinearse y formar una línea de batalla sólida de nuevo y cargar. Si la línea de hastati que han formado por la circunstancias Urzaiz, Ceballos, Riau o Juanma, no han sido capaces de romper las líneas enemigas, que se retiren y entren los príncipes, que vuelvan a pelear en primera línea Víctor, Campins, Cañadas, Florián…El sistema manipular permitía enfrentarse a cualquier tipo de enemigo, desde terrenos accidentados como ha sido hasta ahora el Municipal Cartagonova hasta llanos como parece que va a ser esta tarde, y otorgaba flexibilidad y consistencia a la legión de acuerdo al despliegue de sus líneas. Eso es lo que necesita el Efesé de nuevo.  Y si aún así debemos recurrir a la última línea, a nuestros triari, contamos también con la vuelta de nuestro principal y más experimentado legionario, nuestro primus pilus, el gran Mariano Sánchez que vuelve a la convocatoria.

En momentos de indecisión, los enemigos podían separarse una corta distancia para tomar aliento, recuperar fuerzas y energía y volver para retomar la batalla. Otros soldados detrás ocuparían el hueco, enfrentándose a nuevos enemigos o cubriendo a sus compañeros. Un guerrero individual podía, por tanto, contar con un alivio momentáneo, en lugar de una interminable lucha a muerte. Los legionarios de Carthago Nova ha necesitado tres partidos para recomponerse, tomar ese aliento, pero esta tarde debe realizar una nueva carga, un ataque más frenético y desesperado, que lleve a los de Norba Caesarina a romperse, momento en el cual podernos hablar de una nueva victoria.

Legionarios, ¡rehaced la línea! ¡contendite vestra sponte!

Sin Alfa y Omega

Alfa y Omega es una manera en que se denomina a Jesús en Apocalipsis. Este significado radica en el hecho de que Alfa y Omega son la primera y última letras del alfabeto griego clásico, respectivamente. En griego está escrito como «το ‘Αλφα και το Ωμέγα». Sería similar a referirse en español a “A y Z”. Aunque, cuando aparece este título es clarificado con el título adicional “el principio y el fin”

El Cartagena se presentó ayer en Cádiz, por diferentes motivos, sin su Alfa, Víctor, y sin su Omega, Florián. En sus puestos Pato alineó a Juanma (nefasto una vez más, y van….) y a Perona, un segundo punta reconvertido en delantero centro. Sin su principio y sin su final, es muy difícil que tuviera su durante. Es decir, la nada en el primero, Juanma, y la nada en el último, sin delantero centro, lo que provocó que tampoco pudiera haber nada entre ellos.

En el libro de la Revelación, Dios se refiere a sí mismo tres veces como el Alfa y Omega. Es decir, se presenta como el creador, en el que todo comienza y en el que todo termina. Nada antes que él y nada después que él. Justo como Efesé en el partido de ayer en el Carranza, donde no hubo nada, ni antes, ni después, ni durante. El Cádiz se enfrentó a la nada, y le pasó por encima, dominó de principio a fin a un Cartagena sin fe, resquebrajado sin sus dos principales pilares.

Si a esto le sumamos la nefasta actuación del expediente X Juanma, que creo que nadie en Cartagena entiende excepto la Santísima Trinidad; esto es, Paco Gómez, Reverte y Pato, la fuga al limbo de Marcos Rodríguez , la penitencia de Navarro (todavía sigo sin entender porque no hay en esta plantilla un jugador que pueda jugar en los dos laterales) y el misterio de la desaparición de Riau, jugador que todavía no ha aportado nada interesante a este equipo, el resultado es que es casi imposible sacar algo de un campo como el gaditano. Se deja de creer en la victoria ante un muy buen equipo como es el Cádiz, que cuenta con el jugador con más calidad de segunda B, Pablo Sánchez. El Cartagena nunca tuvo opción de hacerlo, simplemente porque no existió.

Hay que seguir teniendo fe, volver al principio, a que vuelvan a aparecer en el campo el que en todo comienza y  el en que todo termina y volveremos a creer. Lo único preocupante puede ser que volvamos a presentarnos sin Alfa ni Omega el día del Juicio Final, esto es, en el play off por el ascenso. Pero no pensemos en eso todavía…

“Yo soy el Alfa y el Omega, el primero y el último”.

Dirty Jobs (Trabajos Sucios)

Hace un tiempo, el canal Discovery estrenó un programa llamado “Dirty Jobs” (Trabajos sucios) cuyo presentador, Mike Rowe, recorre Estados Unidos “en busca de personas que desempeñan un trabajo a menudo desconocido pero vital para nuestro día a día”, y se acercaba a los empleos más sucios, peligrosos y en general desagradables que se pueden desempeñar, como señalaba la promo del programa.

La base del programa consiste en que el citado presentador, realiza en cada entrega los trabajos más raros e ingratos, desde limpiar las boyas que hay en medio del mar a reparar el ascensor de un rascacielos, limpiar calaveras, inseminar un pavo, vaciar aseos portátiles, buscar anguilas escondidas en las aguas más fangosas del océano, fundir metal, limpiar pescado, inspeccionar estercoleros, recolectar pis de mono, analizar excrementos con disentería, alimentar fistulas, cultivar flores cadáveres, excavador de extremófilos….

Pues podría pasarse por Cartagena y grabar aquí su próximo episodio, que podría muy bien titularse “Sacar al Cartagena de la Segunda B”. Porque como se constató ayer en Écija, esto va a ser un trabajo sucio.

No podemos esperar que en campos como el San Pablo, el equipo nos deleite jugando al futbol, tenemos que tener claro que nos tiene que valer con un gol a balón parado, alguna genialidad puntual de los buenos jugadores que el Efesé tiene arriba, algún penalti como el de ayer. Algo muy positivo que detecto repasando las declaraciones de presidente, entrenador y jugadores después del partido de ayer, es que este punto, ellos lo tienen clarísimo. Tienen claro lo que pueden hacer y cómo tienen que jugar fuera de casa. Lo que desconozco es si la afición lo ha asumido todavía, pero si no lo ha hecho, es urgente que lo haga. Sería desastroso que exijamos que jueguen al futbol en esta categoría. Tal vez en algún partido de casa, pero serán rarezas.  La segunda B es tan mala, tan limitada, tan nauseabunda, que si no tienes claro dónde estás y como tienes que hacer este trabajo, no aguantas ni una semana haciéndolo. Si vas a trabajar vaciando y limpiando aseos portátiles, mejor que tengas claro que te vas a enfangar.

El Cartagena hizo ayer ante el Écija lo que tenía que hacer. Partido con el mono de trabajo (sucio) puesto, evitar despistes y ser práctico. Asumir y ser un equipo de 2ªB. Fortaleza y evitar despistes atrás, un muy buen portero, por el que desde efesista se ha apostado desde la pretemporada, que sin duda debe ser el portero del Cartagena con Molina para dar el relevo cuando se necesite, y asegurar las escasas oportunidades que se presenten. Terminar el ingrato trabajo, cobrar e irte para casa.

De tal forma, que Pato puede hacer suya la introducción con la que Mike Rowe abre cada Uno de los capítulos de “Dirty Jobs”, y decírselo a sus jugadores antes de cada partido:

“Mi nombre es Mike Rowe, y este es mi trabajo exploro el país en busca de personas que no tienen miedo a ensuciarse. Esforzados hombres y mujeres que se ganan la vida honradamente hacer el tipo de trabajo que hacen posible la vida civilizada para el resto de nosotros. Ahora, prepárese a ensuciarse “.